Justificación del blog

Creo que nadie pondrá en duda que el ser humano es la parte más valiosa de la creación, pero tal vez sea la más vulnerable a toda clase de influencias, internas y externas, que pueden afectar, tanto positiva como negativamente, sus actuaciones.

Que hay que tener en cuenta el estudio de los factores humanos en el mundo de la aviación es, a estas alturas, bastante obvio, pero hay que ir un poco más lejos del clásico binomio piloto-controlador, son muchos los profesionales, directa o indirectamente, implicados en "una navegación aérea segura, soporte físico de un transporte aéreo seguro, regular, eficaz y económico que necesitan los pueblos del mundo" (Indalecio Rego).

La aviación es, por lo tanto, como una gran orquesta sinfónica, todo depende de la "armonía funcional" de todo un sistema que comprende elementos de vuelo y tierra. Y la psicología de la aviación, puede aportar y aporta, conocimientos adecuados para su estudio y consecuente aplicación, por supuesto, dentro de la necesaria multidiciplinariedad que tan complejo sistema exige.

Con este espacio lo único que se pretende es dar a conocer algunas pequeñas aportaciones y opiniones personales que puedan llenar la curiosidad de unos o dar información a otros que quieran visitarlo. Queda, naturalmente, abierto a sus comentarios, que serán muy bien recibidos.

COMPLACENCIA. El enemigo de rostro amable.

Durante los días 24, 25 y 26 del pasado mes de junio, se celebraron en Quito (Ecuador) las Segundas Jornadas de Seguridad de Vuelo y Factores Humanos “Cóndor de los Andes”, con un impresionante éxito de asistencia, más de trescientas personas, y una muy importante participación de ponentes nacionales e internacionales, entre los cuales me cupo el honor de formar parte.

Mi intervención estuvo basada en un tema que desde hace cierto tiempo me ha venido preocupando, ya que ha sido y es motivo directo o indirecto de incidentes y accidentes aéreos, y me temo que en alguna medida seguirá siéndolo: LA COMPLACENCIA. Ese “enemigo de rostro amable” como subtitulé mi intervención, que nos espera agazapado para sorprendernos en el momento menos esperado. Algo que puede llevarnos a conductas inadecuadas camuflado bajo el manto del atractivo de lo que agrada o se aprueba. Mientras nuestros sentidos andan perdidos en un “Dolce far niente”. Pero...

¿Son la misma cosa exceso de confianza y COMPLACENCIA?
¿O es el exceso de confianza lo que lleva a la COMPLACENCIA?
¿O de la COMPLACENCIA caemos en el exceso de confianza?

A estas y otras preguntas traté de dar respuesta en mi intervención. Si alguien quiere seguir leyendo, puede picar aquí.

1 comentario:

Rodolfo Vásquez dijo...

estimado Cmdnte. y Dr. admiro mucho sus articulos y creo que sus palabras sobre la complacencia son muy acertivas, me atrevo a tomar sus palabra para mi blog. Lo felicito.
http://elpilotoaviador.blogspot.com/